No sabemos como llegaste aquí, ni lo que estas buscando, pero esto es con lo que te vas a encontrar

viernes, 22 de enero de 2010

Pueril ...

Por Flora la Exploradora...
 


 Peculiar cargamento el que contiene tu cerebro,te miro y puedo imaginar lo que estas pensando,sinembargo tenes la certeza de que no me acerco en lo mas minimo a las imagenes que se te cruzan, vos que si pudieses pondrias un superocho en tu psiquis para regalarnos esa magia,es extraño como vos con tantas esperanzas te dejes comprar con mis frases baratas y te saques la ropa para mi, y te hagas desear por todos para querer ser orgullosamente mia.
  Es extraño como me prestas tu pecho cuando quiero llorar y resistis de espaldas cuando no te quiero cerca, ese abrazo maternal que me hace sentir seguro cuando me caigo de la hamaca del mundo,te beso en la frente, me siento mejor y ya de nuevo arriba del vaiven me olvido de tu abrazo-utero-sensual de mujer reciente que me soporta...
  Muchacha que me sostiene, me salva la vida... Y yo no te amo ,pero sos una casa,una sopa caliente,un perfume, jarabe de miel... como no quererte? pero no es lo mismo, amor sencillo te hace falta, que solo quiera un poco morir por vos,pero no estoy a la altura.
  Creo que haberte mostrado que te contemplo lo suficiente es un pequeño regalo, y es la mejor excusa,la verdadera razon, me salvas de morir, pero igual no se redimirme...quisiera que fueses terrible, malevola,y vos tambien lo querrias un poco cuando me encontras rasgandote el alma sin querer (porque yo no quisiera ahogarte en mi inmundicia, pero no puedo dejarla a uncostado) traicionandote y regalandote en los rincones mas sombrios del publico, entre las gradas...
 Que estaras pensando ahora que te miro, que te dije una frase de esas que te huelen a "made in china"? que estas pensando pregunto inutilmente ,y me vas a mentir-solo porque las palabras no alcanzan para explicar tu alma- y sin embargo no te amo, si supieras ser mala, si quisieras hacerme llorar, pero no se te ocurre...si no fueras tan dulce, inteligente,y a demas esclava de mis inexistentes encantos, si te fueras lejos, si me odiaras,si murieras, si no fueras para mi...

domingo, 10 de enero de 2010

Cuatro paredes de verdad.

Por Juanjo Tuma

Cada segundo que pasa sus pieles se rozan con mayor fuerza, cada centímetro vale oro, cada pulgada que los separa es un abismo interminable.
Sus ojos apenas se miran cuando el placer lo permite, ellos no necesitan mirarse, ellos viven dentro el uno del otro, ellos en este momento son una sola persona.
Las manos son el elemento exacto que los hace explorar cada sensación de placer infinito, las yemas de sus dedos son testigos de una pasión casi interminable, si, casi…todo termina. Aunque no estoy seguro de que ellos dos terminen algún día.
Ambos cuerpos se desparraman sobre una cama sedienta de esa libido que reprimen cada día de sus vidas.
Pero en esa cama, con esas dos personas son ella, son esa libido incontrolable que se adueña de ellos cada vez que sus ojos se pierden del placer.
Es por eso que esa explosión nunca la van a vivir con nadie, ese amor que en la cama tienen tampoco podrá salir de esas cuatro paredes que los aísla de toda la mentira que los espera afuera. Tal vez…algún día termine, solo tal vez…

viernes, 8 de enero de 2010

Sopa de Cascarita

Por Juan Carlos Carroña.


Capítulo I : Intro Climática.

¿Qué pasaría en caso de que el mundo se desintegre? Como mierda voy a saberlo…
Y es aquí cuando nuestro cerebro abre el desagüe en medio de la oscuridad para vaciar la piscina incontinente de dudas que somos. Es una lástima que solo recordemos recortes que pudimos tironear a la realidad de un sueño.
Lo poco que pude guardar en memoria tiene que ver con una experiencia mas emocional que táctil, mas poguera que talentosa.
La física había cambiado y el físico también, todo cambia de forma de una manera cíclica, la marea sube, el mar se cansa de jugar al subi-baja, y expectantes en la inmensidad nos damos cuenta que el ciclo se rompió, se fue todo a la mierda, el viento se licuó en una sopa tóxica para los pulmones peludos que heredamos de manipulación genética, el mar se desgarra de a pedazos como una mandarina tibia entre los pulgares y nos salpicamos con un jugo naranja gusto a cuelgue, así que pegamos media vuelta y volvemos al hogar cerrando los ojos sin despegar la mirada del piso para poder ver las obligaciones.
En este camino somnoliente hacia el techo del cuarto, nos ahogamos en un reino donde la gravedad dejó de hacer fuerza y se convirtió en una especie de faja veraniega de las cuarentonas, donde la transpiración es el billete y los granos la moneda, el fuego un juego de azar y quemados como vos tienen copyright… Todo esto en la piel de un personaje sin forma ni cara, una bolsa de sentimientos y sensaciones que nos ayuda a alejarnos de nosotros mismos… lo voy a llamar Jorgito, o mejor no, vamos a hablar de él pero sin nombrarlo, como puede tener nombre un tipo que no tiene cara?
Es un estado emocional complicado el que atraviesa este muchacho, dicen que los chinos inventaron un sabor mas que no encaja ni en lo dulce ni salado ni amargo ni ácido y le llamaron umami, Jorjito se sentía como comiendo un panchito gusto umami y meditando “Esto tiene un gusto raro”… imaginesé, ya no podía distinguir los colores entre rugosos o estirados, entre sucios o anidados, se sentía verdaderamente mal esa noche, estaba en un mundo demasiado fiero hasta para la fantasía, umami es el sabor de sus molestias, sus angustias, el sabor del sol, ese símbolo del pasado insípido como un recuerdo borroso en la mañana.
El sol, que primero dejó de asomarse a este mundo maravilloso por entre las viseras de mis sueños, luego se apago y lo convirtieron en leyenda para mas luego de varias generaciones pasar a ser una palabra sin sentido en el alfabeto, una simple combinación de caracteres sin un mejor destino que “El Sol”, exento de cualquier tipo de definición de alguna academia por mas real o española que fuera.
El día, en cambio, en este reinado de persianas bajas y almohadas humectadas fue diseñado a imagen y semejanza de Dios, las personas que viven aquí alaban ese momento de luminosidad, que hermoso es el día diría el Jorgito… Alguna estrella fugas rara ves les regalaba un día para poder jugar como un niño feliz, para ver el mundo como vos, romper las barreras polarizadas del párpado y apreciar los dientes entremezclados en las sonrisas… Pero claro, eso duraba lo que un pedo en una caramelera, imaginarte el gusto a umami no es muy difícil después de comer uno de esos dulces… Ya no tenían esperanzas en los rayos ni relámpagos, hace años que son destellos ultravioletas que te hacen caer el pelo pulmonar y no te dejan respirar, pero están a años luz de iluminar un día.
Entre tantas sombras, nuestro personaje que recién llegaba a casa luego de la caminata distraída por la costa, decide sentarse en el sillón para leer un poco de propagandas que tanto le divierten y estimulan su imaginación, y ahí como empotrado en la lectura, comiéndose las piernas como si fueran pochoclos, se acuerda de un comercial que heredó de la tía Marcia recién difunta hace escasas 3 media lunas… Busca la prosa, abre el estuche, saca la cajita y dentro de la bolsa arrugada y vieja fluorescente encuentra el braile llamado “Noche Buena, Comida Fácil”, el título lo impacta como un meteorito de ginebra y con los dedos rojos del cansancio se larga a leer como ciego en baño de micro larga distancia, su organismo no puede sintetizar el título, Jorge es la noche y no lo sabe, se alimenta y vive en ella y no debe saberlo, este mundo no se comparte, es egoísta, es cuando el otro no es, es cuando no sos vos, y Jorge que no puede parar de leer deforestando el papel braile con los dedos como trinchetas sobre los relieves punzantes.

jueves, 7 de enero de 2010

Sopa de Cascaritas

Capítulo II : Buenas Noches.

No pudo digerir lo de “Noche Buena” y mucho menos lo de “Comida fácil”, como mierda iba a saberlo?


 Para Jorge el alimentarse siempre fue un acto involuntario, sangriento y doloroso. En su familia y como pasa en todas las familias numerosas, los hombres se encargan de hacer la comida, mes a mes y de hermano en hermano se someten al ritual gastronómico, es algo horrible, pero no tanto como para que la rutina le haga asco, lo coma y lo vuelva algo normal(…)
 “La rutina lo cura todo y el hambre también” reflexionaba siempre su padre cuando le tocaba iniciar un cuerpo puro, sano y sin marcas frigoríficas.

  La dieta de esta gente se resume a un solo alimento básico, las cascaritas, ellas tienen las energías que se necesitan para curar cualquier herida, cualquier pesadilla o espasmo fantasioso de la mente. Es raro imaginarse un plato solo con cascaritas, sin marinajes de ningún tipo ni océano... para esto invocamos al mejor amigo de Forest, un idiota total pero con la gran cualidad de saber qué buscar en este océano incontinente de dudas, aquí algunas de las palabras del predicador Bubba:
 "Como estaba diciendo, las cascaritas son la fruta nuestra, pueden hacerse a la brasa, cocidas, al horno, al vapor, salteadas, se pueden hacer canapés de cascaritas, cascaritas criollas, guiso de cascaritas, cascaritas fritas, rebozadas, salteadas o cascaritas con piña, cascaritas al limón, cascaritas con cáscara, con pimienta o peladas, sopa de cascaritas, en estofado, en ensaladas, cascaritas con azafrán, hamburguesa de cascaritas, sándwich de cascaritas y… creo...creo que eso es todo".

  El padre de Jorge siempre decía “El que no sabe lo que busca no entiende lo que encuentra” y eso se refiere exactamente a Bubba, por mas estúpido que sea, él sabe algo que vos nunca vas a entender.

  Volviendo a Jorge para no perderlo ni perdernos, esa noche algo lo tenía inquieto y él sabía exactamente que no eran los pochoclos de sus piernas ni la salsa que le añadian sus dedos heridos de tanta lectura... Esta es la época en que le toca lastimarse y eso siempre lo destruyó como el reloj a un gran sueño.


  Son una familia numerosa y muchos aportan alguna cascarita a la casa, sobre todo los dos hermanos mayores, deportistas y brutos al andar, pero nunca es suficiente, hay demasiadas bocas que llenar de plaquetas y polvo cicatrizante, esta es la tarea que mes a mes y de hermano en hermano degrada la conciencia de nuestro muchachito a la misma velocidad que su salud, para él la independencia es un arma genocida y el amor un antídoto que tienen que tomar tanto hijos como padres quasi tuviera hongos vaginales tu pareja.

  Es la rutina quien lo ata al sillón como si tuviera las piernas pegadas a las telas, la que acuchilla sus alas con bisturíes en un desfile de agasajos ajenos. Jorge se sentía débil, herido e impotente, pero por un momento las hojas gruesas y punzantes cicatrizaron en sus brazos como plumas rojas con las que vuela hasta el Sol dibujando y desdibujando su realidad en una estela sangrienta sobre el techo de tu cuarto como el sueño galopante dentro de la espuma embravecida de tus venas.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Henri Michaux: (1899- 19…)

Una propuesta diferente.

Por Marcos Vega.

Existencial, Poeta solitario de nobles y novedosas palabras, de prosa intrincada pero original en su tiempo, indagador de mundos subterráneos, donde solo con el poder de la poesía se puede llegar, sin ser lastimado en el intento. Este, al igual que los surrealistas, pero sin estar alineado entre sus filas, develo, sueños tormentosos, imágenes aterradoras, el inconsciente en su forma abstracta, Pudo también de igual manera llevar a la poesía a un estado de alucinación, de viaje permanente a la oscuridad, y dar con sus palabras la luz necesaria para trazar nuevas líneas. “La escritura automática” método utilizado por el grupo de bretón y compañía, no fue un recurso “retorico” utilizado por Michaux, pero por momentos, se hace evidente esta fórmula experimental, siempre tratada con gran maestría y delicadeza. He aquí el relato de nuestro personaje, adicto publico al hachís, invocando su “Canto de muerte”, para deleitarnos con la visión de un hombre a punto de morir.

“Canto de muerte”:

La fortuna de grandes alas, la fortuna me había llevado por equivocación con los otros hacia su país alegre, cuando de pronto, pero de pronto, cuando por fin yo respiraba feliz, unos diminutos e infinitos petardos en la atmosfera me dinamitaron y luego unos cuchillos que surgían de todas partes me cocieron a puntazos, de modo que volví a caer en el suelo duro de mi patria, ahora para siempre mía.
La fortuna de alas de paja, la fortuna me había elevado por un instante por encima de las angustias y los gemidos, cuando un grupo en número de mil, escondido al reparo de mi distracción en la polvareda de una alta montaña, un grupo nos echó encima como un bólido, y yo volví a caer en el suelo duro de mi pasado, pasado ahora para siempre presente.
La fortuna una vez más, la fortuna de paños frescos me había hospedado con dulzura, y cuando yo sonreía a todos los que rodeaban, distribuyendo todo lo que poseía, de pronto, asido por algo desconocido que vino por debajo y por detrás, de pronto, como una polea que se desengancha, me sacudí, fue un salto inmenso, y volví a caer en el suelo duro de mi destino, destino ahora para siempre el mío.
La fortuna una vez más, la fortuna de lengua de aceite, había lavado mis heridas, la fortuna como un cabello que uno toma y que trenzaría con los suyos, me había tomado y unido indisolublemente a ella cuando de pronto, cuando ya me bañaba en alegría, de pronto la muerte vino y me dijo: “es tiempo ya... Ven” la muerte, ahora la muerte para siempre jamás…

jueves, 3 de diciembre de 2009

La_Tradición.

por Bruno Ferrari


Una mañana de febrero, Luis se levanta de la cama como cualquier otro día. Se lava los dientes mirando al espejo su rostro, que parece decirle “vuelve a la cama que necesito dormir”. Se pone la bata y las pantuflas (al ser un hombre con valores, el único pijama que usa son una remera de su adolescencia y un boxer que fue cambiado de elástico diez veces). Antes de retirarse de la habitación le dirige una mirada a su cama y a la mujer que descansa en ella. Su esposa María ni siquiera abrió un ojo luego del proceso de Luis en levantarse. Ella tiene 20 años menos que él. Y Luis, en sus tempranos 65 años, se siente orgulloso de tenerla a su lado.
El día de Luis prosigue en la cocina, donde se prepara un café instantáneo (sigue en proceso de levantarse, lo que justifica la fiaca), con dos tostadas. Él siempre desea comerse cuatro, pero María no lo deja, dice que es malo para su salud. Mientras desayuna, se pone a leer el diario en la sección política. No se sorprende al leer todas las mañanas los problemas entre los políticos y en sus clásicas capacidades en ponerse en desacuerdo.
Al terminar el desayuno, Luis vuelve a la habitación para ver si María se levantó. Ella sigue durmiendo como si tuviera 5 años. Luego, se dirige al teléfono y busca un número en la agenda y lo disca. Atiende una mujer.
- ¿Hola? - dice ella.
- Hola Brenda, habla Luis.
Ocurre un breve silencio.
- Ah… hola Luis.¿Cómo andás?
- Bien por suerte. ¿Vos?
- Bien…..bien - ella respira profundo y luego en un tono cansino - . ¿A qué debo el honor de tu llamado?
- ¿No recuerdas qué fecha es hoy? - dice él.
- Mmmmmm, no, la verdad que no tengo idea.
- Hoy es nuestro aniversario - dice Luis con total normalidad. Hoy son nuestras bodas de oro.
- 50 años ya? - dice ella - . Cómo pasa el tiempo!
- Y…..50 años no es poco.
- La verdad que tienes razón.
- Bueno….espero que no te hayas olvidado de lo que hablamos aquella vez. Es decir, espero que no te tires atrás - Luis se empieza a poner insistente - . Si no te acuerdas es porque tienes miedo y no te animas a cumplir con tu palabra. Pensé que eras una chica con códigos.
- Tranquilo Luis, nadie dijo nada malo. Y no me digas chica porque eso fue hace mucho tiempo, cuando de veras yo era una chica. Ahora soy una mujer.
- Bueno, disculpa. Pero de verdad que no te tiraste atrás no?
- No.
- Bueno, entonces en el mismo lugar como siempre?
- Sí.
- Bueno, en 1 hora estaré allí. Estás bien? Te noto algo rara.
- No, no, no. No me pasa nada. Nos vemos ahí.
Y cortó el teléfono de mala manera. A Luis eso no le importaba. Le importaba que cumpla su palabra y que estuviera en el lugar pactado y no quedar solo y humillado. Luego del llamado, Luis vuelve a la habitación a ver qué hace María, y la ve que sigue durmiendo. Vuelve a la cocina y le deja una nota pegada en la heladera: “Querida, voy a visitar a Néstor que anda muy mal porque se peleó con su última novia. Típico de él y sus mujeres. Te amo mucho”.
Néstor es un gran amigo de Luis. No el mejor porque él no cree en mejores amigos. Es imposible para él confiarle absolutamente todas las cosas a una persona y sin que esta no diga nada. Además, Néstor regentea un hotel donde generalmente van parejas enamoradas a consumar el hecho. Luis le habla siempre a María sobre Néstor, aunque ella no lo conozca. Le cuenta de que Néstor nunca se pudo casar porque no puede mantener una relación por más de 5 años. Esto es obviamente una mentira para que María no sospeche de Néstor, porque, en realidad, Néstor nunca tuvo una relación seria. La mujer que pueda enseriarse con él manteniendo el lugar del cual él está encargado, ésa es la mujer ideal para Néstor.
Antes de salir de la casa, Luis lo llama a Néstor para decirle que lo visitará un rato, y que le tenga preparada una habitación.
Al llegar al lugar, Néstor lo recibe a Luis.
- Eh! Cómo andas compadre!
- Cómo andas querido Néstor? Todo bien?
- Todo bien, por suerte. Aunque no viene mucha gente. Te digo que llamaste antes al pedo porque hay lugar de sobra.
- Bueno, pero igual quería saber si vos estabas presente.
- Ja ja! Vos lo que querés es el descuentito de siempre no? Sos un hijo de puta como siempre lo fuiste - le dice a Luis, que no le gusta mucho que use ese vocabulario.
- Y, soy un poco hijo de puta en el fondo, como todo el mundo no?
- Yo no, la verdad es que soy un santo - le dice Néstor riéndose.
- Y de los mejores. Y me imagino que tienes las llaves para entrar al paraíso - le desliza de manera pícara Luis.
- Obvio que sí, la habitación 27 para usted y su amada esposa.
Luis se había olvidado que Néstor tampoco conoce a su esposa.
- Ah…sí, así es - se apresura a decir Luis- . Bueno, mejor me voy a la habitación a esperar a mi mujer.
- ¿Te puedo preguntar algo? - dice Néstor.
- Sí, cómo no.
- Nosotros nos vemos bastante seguido, en la calle, en el bar del barrio, en cualquier lugar de la ciudad, pero me sorprende que vengas a este lugar. Es más, la última vez que viniste aquí fue hace 25 años.
- Sí - lo interrumpe Luis de repente -. Lo que pasa es que con mi mujer tenemos la rara costumbre de festejar los aniversarios en lugares raros. No quiero decir que este lugar sea raro, pero a esta edad es medio incómodo, no tanto para mí, pero sí para ella. Y vinimos hace 25 años porque celebramos nuestras bodas de plata. Y hoy se cumplen 50 años, así que vinimos a celebrar las bodas de oro.
- Ah! - dice Néstor de manera exclamativa - . Celebran el aniversario.
- Sí! - dice Luis rápidamente- . Sólo seguimos la tradición de celebrarlo.
- La verdad que es una tradición muy estimulante - y suelta otra risotada - . Bueno amigo, te dejo ir en paz. Pero te voy advirtiendo que tu mujer ya te está esperando en la habitación.
- Bueno, entonces tendré que irme ya. Nos vemos luego - dice Luis casi a las corridas.
Cuando llega a la habitación, efectivamente, Néstor tenía razón. Su mujer lo estaba esperando. Pero la mujer de Luis para Néstor es la misma que era hace 25 años. Es decir, Brenda.
- Buenos días - dice él al cruzar la puerta -. Hace mucho que me esperabas?
- No - responde Brenda de manera seca.
- Ah, bueno, empezamos con el pie izquierdo por lo visto.
- No es eso - responde ella -. Es esta situación que la verdad me tiene cansada.
- Qué situación?
- Esta tradición de mierda que tenemos. Qué persona en su sano juicio puede cada 25 años tener relaciones y nada más?
- Yo siempre creí que éramos un poco locos.
- Un poco sí - responde ella -. Pero también un poco cuerdos como para saber que lo que estamos haciendo está y siempre estuvo mal.
- Yo sabía que te ibas a tirar atrás - le dice Luis de manera repentina.
- Yo no dije eso. Si no, qué mierda hago acá? A lo que me refiero Luis es que a que no somos más jóvenes. Cuando lo pactamos, éramos jóvenes, enamoradizos, que vivíamos de droga en droga. Es más, creo que a esto lo decidimos bajo el efecto de la heroína.
- Ah! Sí! Es verdad! Mierda que estaba bueno eso no?
- No sigas con eso. Fue hace más de 50 años!
- Bueno, solo quería verle el lado bueno.
- No existe el lado bueno en esta historia. Ni siquiera tiene un final feliz.
- Por lo que yo recuerdo. Siempre te ibas feliz de aquí.
- No sigas con eso por favor. Además: cómo el hombre de la entrada puede pensar que soy tu esposa? Está demente o qué¡
- Es que yo le dije eso-
- Por qué? - dice ella en un tono sarcástico.
- Y porque no puede saber que tengo una aventura con otra mujer.
- Ves? Eso es lo malo de todo esto. Soy una aventura tuya y nada más.
- Perdona que sea así, yo solo quiero cumplir con lo pactado - responde él de manera humilde.
- En otra época te lo hubiera perdonado, cuando todavía era una hippie que perdonaba cualquier cosa. Y quizás hace 25 años.
- Hace 25 años te drogabas?
- No digas estupideces - dice ella -. Solo quiero decir que me alegro que esta sea la última vez. Porque después de esta, estaremos muertos. Y esta estúpida tradición viene conmigo.
- No digas eso ahora. Al menos dilo después. Me encanta cuando te haces la difícil.
- siempre fuiste medio trastornadito - le dice ella -. Quizás eso fue lo que me atrajo hace tanto tiempo.
- Yo la verdad que ni me acuerdo. Creo que porque me dabas drogas gratis - dice él.
- El mismo bruto de siempre. Ni una pizca de sentimientos. Espero que con tu esposa no seas así - le dice ella de manera irónica.
- Con mi esposa soy igual.
- Uy pero qué suerte tiene! Me alegro por ella. Haberte bancado todos estos años. Y pensar que hace 30 años me dejaste por ella.
- Yo no pienso decir nada al respecto - dice Luis de manera defensiva.
- Por supuesto, si no te conviene que siga hablando. Imagínate si le dijera que hace 25 años le fuiste infiel y ahora se cumplen 50 y de nuevo lo harás. Imagínate que le dijera eso.
- Ya estamos un poco grandes para andar haciendo estas amenazas - dice él.
- Por dios! Eres un imbécil.
- Gracias. Ahora olvídate de eso y manos a la obra. Que el Viagra sale caro y dura el turno que tenemos en este lugar de mierda.
- Pensé que era de tu amigo.
- Sí. Un amigo de mierda - dice él ya tirado en la cama con ella -. Ahora ven y cierra la boca de una vez.
Ella, como cuando eran jóvenes, como hace 25 años, como hoy, se rinde en lo que sea que le atrajo de él por primera vez. Ella sabe que están haciendo algo malo, lo único que la reconforta es que sea la última vez que lo hacen. Él, en cambio, no piensa en eso ni lo pensará alguna vez. Él solo piensa en terminar, y que cuando termine, le piensa proponer que lo hagan todos los años, en la misma fecha. Ella, como toda una dama, aceptará de mala gana, como lo hizo cuando eran jóvenes, como hace 25 años y como hoy, en sus bodas de oro.

jueves, 26 de noviembre de 2009

No se q pasa cuando te vestis de negro.

Esa noche por fin completamente solos y seguros de que nadie llegaría. Afuera el frío, adentro el, paralizado de tanto imaginarla. Necesitaba tenerla y empaparse de ella.
Llegaron y hablaron, no era tiempo de palabras, se pararon uno frente al otro y se fueron. Se dejaron llevar. Lentamente le quito la bufanda, quería besarla toda y sin dejar de mirarla abrió el cierre de su campera y empezó por su cuello. Adoraba esa piel, tan deseada y prohibida hasta ahora. Adoraba ese cuerpo y ese corazón, frágil y oprimido.
Bajo por sus hombros y ya no tan lento comenzó a desabrocharle la camisa y con cada botón descubría un terreno que el exploraba con sus manos, boca dientes y uñas. Algo lo llamaba a recorrerlo vorazmente y aumentaba con cada botón que desprendía. Al llegar al ultimo no pudo parar, ese cuerpo lo atraía con una fuerza irresistible que necesitaba seguir abriéndose paso, meterse dentro de ella. Clavo sus dedos en el pecho y una vez adentro abrió las manos. Un hombre excitado nunca mide sus fuerzas. La sangre apareció primero en gotas de un rojo purísimo y el empezó a derramarla por su piel. Con el índice dibujaba figuras sin forma que chorreaban por todos lados, la acariciaba lentamente dejándole rastros. Siguió separándole la piel y le besaba el pecho abierto, las entrañas y por su puesto su corazón palpitante se perdió entre sus dedos. Estaba preciosa por fuera y por dentro, el rojo le quedaba bien. Nunca la había tenido así, ahora podría besarla toda, podría tocarla, sentirla, tener su cara entre sus manos, y la sangre ahora los unía. Los dos rojos. Todo lo reprimido en los cuerpos que ahora se liberaban, se abrían y entonces por fin, podría el empaparse de ella que seguía en silencio y con los ojos cerrados