No sabemos como llegaste aquí, ni lo que estas buscando, pero esto es con lo que te vas a encontrar

jueves, 23 de enero de 2025

Descenso

 

Se hace difícil comprender las reglas desde tan lejos

Puedo distinguir el disgusto del caballo que resiste con su naturaleza firme junto a la doble raya amarilla

Sobre la banquina dos perros raquíticos y sin mucha atención entonan las melodías del policía

Dicen que hacen, que cuidan la calle, torean al distraído hasta el époc. 

Se creen malos, guapos e importantes. Encuentran sentido a su existencia con cada bocanada, imbéciles

Mi moto deja atrás la curva que me separa del ring. Los luchadores siguen sin tocarse aunque la comunidad ya sepa todos los detalles de la pelea

Me abren paso

No puedo evitar asustarlos con mi bocina en el único instante de tregua, el etretiempo que les proporciona cada vehículo.

Río con la maldad impune de mis 46 cromosomas. 

Pienso en mi lugar en esta riña. Aprovecharán el quiebre y el susto para irse a descansar cada uno a su casa?

No llego a verlos por el retrovisor, ya es tarde para el pasado...

Las calles de alto verde se entregan a toda velocidad sobre una fina capa de arena y ese delicado hedor a agua estancada que no termina de ser servida ni potable

El control de prefectura ya no existe.

Puedo ver la tristeza de los arboles tapados de tierra. Hace meses que no llueve

El rio me acompaña a un lado, olvidé mirarlo en el puente y ahora lo busco entre los alambrados viejos para que me devuelva alguna sonrisa de camalote y sol.

La arena está suelta, suerfeo por momentos y acelero para recuperar el tiempo perdido

Me empecino en no disfrutar el presente, recorro la naturaleza antiproductiva del traslado disfrutando del paisaje casi como un acto revolucionario

No demoro mucho mas en llegar al ranchito

David ha cortado el pasto y ya hay desintegrados disfrutando el encuentro

Es aquí donde debemos estar

Aquí y ahora.

Brindemos por la nave

Whisky Whisky Nancy whisky


J.C.C.



viernes, 3 de enero de 2025

Pulp Fiction


Ficción es la nueva Ciencia

Realidad social

Libertad del puño

La mala palabra

Improvisamos nuestra humanidad


Nunca la tuvimos tan fácil

Raspando las narices frías sobre el desamparo y la apatía

No hay final feliz

Sin un buen problema 


Este gran desafío 

Sigue esperándonos


J.C.C.



martes, 20 de agosto de 2024

 


"Para seducir a la presa nunca hay que atacarla abiertamente, hay que hacerle creer que ella es el cazador; hay que pescar siendo el cebo pero convenciendo al pez de que él es el pescador y la caña".


Cada vez que me dan estos consejos de piscicultura  y cinegética, me deprimo extremadamente. Pienso en ninfas y faunos o en leones y gacelas y me dan ganas de tirar el deseo por la cañería. ¿desplegar estrategias? ¿poner cebos? ¿fingir la caída de los ojos y el sonrojo? ¿no ser arrolladora sino arrulladora? ¿y si a mi también me gusta sentirme conquistadora? Yo creía que las cosas, no las llamemos amor, surgían, así, mágicamente, en un momento en que el universo se desaliñaba lujosamente la cabellera y se alineaban en conjunción misteriosa las estrellas. Pensé que el deseo nacía de la coincidencia, y que al que deseaba no le quedaba otra urgencia que perseguir. Y al parecer no es así, en realidad, nada prosigue sin trampas ni entradas encubiertas. Heme aquí, cero tramposa, desamparada y sin parapeto ante unos ojos. Superar todo ese trastorno inicial del acoso y derribo sutil, ese baile de la garza que es todo, no lo llamemos amor, que comienza, se me hace mas difícil que escalar el Annapurna.


Soy impaciente de los ritos porque sé lo que vale un minuto en compañía, aunque también se que por mucho que me apriete el corazón, no sé provocar en otro el deseo de desearme más que retándolo a un duelo consigo mismo. Ese si es mi territorio amatorio: la justa lid, el frente a frente sin padrinos y con el corazón como pistola. Y quizás por eso fracaso?, a pocos les gusta arriesgarse a campo abierto y sin arbustos donde esconderse. Y quizás por eso un aniversario de algunos años completos o de muchos números me parece inalcanzable,


a mi... que el único aniversario que puedo celebrar es que hace un año me abandono,  al atardecer, y quede ahí parada, mirando los arboles desvanecerse. 

domingo, 18 de agosto de 2024

El Adversario


El adversario, el contrincante, la contra, el enemigo. 

Es el tipo al otro lado del espejo.  

La culpa, la resignación, el odio, el amor.  

Es todo lo que le gane y me pertenece.    


Arrugas, ojeras, cansancio de un cuerpo estropeado.  

Es algo que compartimos y detestamos.  

Risas, triunfos, perdón, orgullo.  

Es algo que ambos deseamos pero que esta a mi cargo.    


¿Y quien lo puede culpar por no intentarlo?  

Este mundo es peor de este lado y pocas veces salimos ganando.  

El sólo debe mantenerse aferrado a cuatro marcos  

Y rezar porque ningún accidente lo destruya antes.    


Negar, negarse, negarlos, negarme.  

Es el ejercicio mental por excelencia.  

Verlo verme inmutable, reflectivo, condescendiente.  

Es todo lo que puede hacer desde su mundo repetitivo.    


El adversario, el idiota, la imagen, el reflejo.  

Es el tipo que marca mis horas en el reloj de la vida.  

Los gestos, los ojos, los dientes con espuma.  

Es en realidad lo que cuenta para el de mí.    


¿Y cuanto tiempo más puedo soportarlo?  

Veinte años haciendo alarde de la repetición.  

Veinte años mostrando mi cuerpo desasiéndose en trivialidades.  

Veinte años, mil años, siguiendo mis pasos, la novia perfecta de la luz crepuscular.    


El es el reflejo de todos mis días,  

yo soy el reflejo de la humanidad,  

y el mundo es el reflejo de un Dios que hace tiempo no se ve.  

Reflejos de reflejos repitiéndose hasta el fin de los tiempos.    


Mis lagrimas ruedan en el y es más crudo que sentirlas en mi.  

Mis ojos buscan un brillo que ni el ni yo sabemos quien nos robo.  

Mis manos golpean sus manos, mi boca grita en ambos lados.  

Su mundo tiembla y el mío se mantiene sobre la estupidez de miles de años de  

seguridad falsa.    


El adversario, el compañero, el eterno reloj, el amante de la sombra.  

Es todo lo que puedo soportar de mí.  

Ventanas, pasajes, puertas, marcos, rejas.  

Es lo que nos mantiene amarrados en ambos mundos.    


Y la incomunicación total,  

el silencio devorado por los gritos mudos,  

y el miedo en ojos que chocan sin sangrar.  

Es en lo que se desviven nuestras noches.  


Por Valiente.

miércoles, 3 de julio de 2024


 

lunes, 24 de junio de 2024

Un rato a solas


El cigarrillo es un premio y a la vez un castigo

Otra de las cosas que no vas a decidir hoy

Quizás mañana

No creo

Que sea tarde

Ni para tanto


Qué puedo ofrecerte esta noche?

Mas que un rato a solas conmigo

Apagué el televisor porque otro niño ha desaparecido y no tengo el coraje para saber los detalles

Eso me hace mas decente?

O menos morboso

Ciertamente menos informado y mas ignorante

O será al revés esta cuenta? vaya uno a saber


No tengo miedo a las preguntas

Yo he vivido en el silencio que es la verdadera sala de ensayo para todas las respuestas

Hoy lo siento inundado con tristeza hasta los zócalos

Todos los inviernos tuve frio en los pies pero este año me han calado los huesos

O lo habré perdido yo al silencio en el bullicio de la vida? vaya uno a saber


Escupo a un costado y no me importa

No soporto el alquitrán en mi boca ni la mentira

Quizás mañana desaparezca

No creo...

Que sea tarde

Ni para tanto


Qué mas puedo ofrecerte esta noche?

Un rato a solas conmigo es algo que se ha perdido

Es hora de otro castigo

Y que el humo se ocupe del destino


J.C.C.

sábado, 8 de junio de 2024

El amor que sea

 

El agua flota sobre los objetos que no flotan en ella

La paradoja invade mi garganta esta mañana

El contacto 0 es inhumano

propio de esta era digitalizada

Me repliego como un pelo viejo que cae lentamente delante de la ventana

parece moverse con la gracia de los astros

recorro toda su silueta

la acompañan brillantes partículas de polvo que antes fueron mi piel

No les afecta para nada mi respiración

Mi lugar parece ser el de contemplar la vida, desde afuera.

Del otro lado del cristal las plantas me saludan

Me dicen despacito que puedo confiar en ellas, que morirían por mi si hace falta

Que solo necesitan un poco de agua y el amor que sea.



JCC