No le creas a un poeta
es solo un loco casi pájaro
que no puede detener su sueño.
Por Cande Rivero
"El ballet cósmico a comenzado" Nos reunimos de nuevo en el ciber espacio, pero esta vez con otro fin pero a la vez el mismo. el de conectarnos y encontrarnos. Las ondas y vias rancias pero lacteas al fin dan lugar a un "club de la serpiente" pero del siglo XXI. donde no hay jazz ni vodka, pero hay literatura bizarra y amateur donde no hay nada terminado hasta q sea leído. y este es aquí el espacio. hacete amigo...
Hubo un tiempo antes de la pólvora
donde la guerras fueron silenciosas
y no salieron en ningún portal
Hoy el estruendo nos aturde
Porque al silencio lo hacemos nosotros
Las imágenes ya no son suficientes, solo sirven para ser aplastadas por el olvido y la indiferencia
A ambos lados nos ubicamos, conscientes de nuestro lugar
Del bando correcto
El de la razón
Del argumento convertido en la aguda perspicacia para refutar al otro
Es todo lo mismo?
Somos todos lo mismo?
Cómo ser uno entre tantos humanos?
Cada día me doy una explicación menos.
A los demás hace años
Pero hoy dejé de responderme a mi mismo
A mis dudas
Al desafío de entender
Cómo no ser improvisado cuando todo escapa de nuestra piel
Cómo no tapar la voz de los demás con mi ego, mi razón, mi argumento convertido en la aguda perspicacia para refutarlo
Yo hablo
Tu hablas
El escucha
Nosotros creemos
Ustedes callan
Ellos mueren
Podría dejarlo aquí, claro, pero siento que solo sé quejarme y no hay honor en ello...
En al esperanza si? y en el futuro? ja!
Váyanse todos a la concha de sus madres
y una vez ahí, piensen, de nuevo, a qué vinimos hasta acá...
J.C.C.
Así como nosotros intentamos conocer el pasado desenterrando huesos.
Serán las sombras que dejemos en la eternidad nuestro único relato visible.
Mezclando el vacío con las palabras del mundo a mil ochenta millones de kilómetros por hora.
Del otro lado de la mesa un ojo con el tamaño del olvido recogerá este poema, si se quiere, este instante para transformarlo de regreso a la vida.
Qué hicimos con todos estos años de luz?
J.C.C.
Escribo está historia porque temo que el tiempo pase y no recordarla. Nunca lo conté oralmente a nadie, creo. Pero marco una incertidumbre en mi que no sucedía hasta el momento en mi vida. ¿Existe el destino?
Un jueves otoñal en Santa Fe Capital, peña de chicas, tranqui. Terminó temprano, tipo 12. En ese momento yo tenía unos 25 años y era la única de mis amigas que tenía auto, así que me tocó llevar a una de las chicas (pongámosle “Emilia”) a lo de su novio…
Emilia tenía unos 28 años en ese momento, era la hermana de una de mis amigas de toda la vida por ende éramos muy unidas aunque no teníamos muchas cosas en común, nos separaban 5 cuadras asi que pasábamos mucho tiempo juntas. Emilia era medio ortiva, así cara de culo, siempre tenía cara de culo, vestía muy bien, buen culo, era aquella hermana mayor que a nuestros muy pequeños 15 añitos nos decía que ponernos, nos pintaba y sacaba al boliche, nos hacía entrar gratis, nos conseguía bebida y después nos devolvía bien ebrias a nuestras casas. Esa hermana mayor que no tengo, le usábamos la ropa, la que todas queríamos tener. Era una chica que probablemente si no fuera la hermana de mi amiga, jamás sería mi amiga.
Fuimos creciendo ella siempre con novios importantes… y bueno nosotras en la misma, como nos había enseñado, saliendo, tomando, volviendo ebrias pero sanas a nuestros hogares.
Bueno, volviendo a esa noche en particular va termina la peña tranqui y emprendemos la retirada para la casa de su entonces novio que vivía en las torres del puerto, lugar cool de la city. Nos subimos a mi primer VW golcito tres puertas, ella abre la ventana sabiendo que después era un quilombo subirla porque estaba rota, la cago a puteadas, nos tratamos siempre así como hermanas. La casa de la peña estaba bastante cerca de la de su novio, encaro por calle 25 de Mayo, giro en calle Tucumán y me agarra el semáforo de Rivadavia que era medio largo en ese entonces, ahora creo que es más corto. Ella mientras tanto le iba mandando al susodicho que estaba yendo a su casa, que si le faltaba mucho para volver. Él contesta que estaba en el casino tirando unas fichitas todavía y qué sé yo, que no la espere despierta, ella tenía llave de su depto.
El novio era un típico muerto de hambre que la pegó haciendo negocios con la plata de su pobre abuelo, andaba en cosas raras, un caretón con barquito del abuelo, un par de propiedades del abuelo y un solárium con un nombre patético (dónde se levantó a Emilia y anda a saber cuántas otras más). Ni yo ni nadie del entorno de Emilia lo queríamos; la única conversación que pude entablar con él fue en un cumpleaños donde no me paró de hablar de su fantástica nueva cafetera, esas de cápsulas, una que yo intentaba explicarle que la que tenía era una cagada, que la otra marca era mejor y mucho mejor era la cafetera italiana esas tipo jarrita q va directo al fuego, pero como no le iba a ganar al machirulo y su opinión, terminé la conversación diciendo sí, “sí tenés razón”, un pajero es el típico insoportable sabelonada queriendo llamar la atención todo el tiempo con sus grandes poderes adquisitivos.
Bueno vuelvo al regreso… el semáforo se pone en verde cruzo Av. Alem como para rodear el Casino, el vivía atrás, cuando estoy en la rotonda vemos cruzar para el lado del shopping su modesto auto escarabajo amarillo (nunca quería pasar desapercibido) Emilia me dice: “es Él; ¿qué hace? seguilo.”
Lo sigo. Se estaciona en lo último de lo último del puerto, detrás del shopping… no era su casa, era en lo último de lo último, en el muelle ahí todo oscuro y ahí queda.. yo estacionó a unos 20mt. y espero.
Emilia le manda un mensaje que ya estaba en su departamento, le pregunta que si la faltaba mucho, él responde: “no, no ya termino esta partida de Póker y voy”
Pasan más minutos, él sigue ahí en su auto, Emi decide bajar y encararlo, yo estratégicamente me acerco un poco con el auto como para que no pueda dar marcha atrás y escaparse.
Desde mi posición al volante veo que ella discute y discute a los gritos parada al lado de su ventana, en eso se baja una muchachita del lado del acompañante y corre hacia la civilización. Me quedo helada. La muchachita, mal diré, tenía pinta de trabajadora sexual…. Cuando empiezan los golpes de mi amiga a su vehículo y a él decido bajarme para calmar la situación.
La situación: él pantalones bajos diciendo “pará pará, pará, vamos a hablar, esto no es lo que pensas, no es lo que parece…” ella a los gritos, volaban manotazos y patadas al vehículo y a él. (claramente la chica que huyó le estaba haciendo una felación, no se si hace falta aclararlo).
Él se baja con una postura bastante amenazante a lo que yo toda muy empoderada atino a agarrarlo y decirle: “Te vas ya mismo porque si tocas a alguna de nosotras te mato.” Obvio no me escucho y me empujó. Yo lo empujé, ella le dio un par de buenas piñas, entre eso se le cae su reloj Rolex. Ella sigue golpeándolo mientras él intenta subirse el pantalón y esquivar un par de puñetazos. Ambos a los gritos. Procedo a agarrar fuerte a mi amiga y le digo “Ya fue, nos vamos “.
La muy pilla agarró el Rolex tirado en el piso acto que mucho después me enteré, nos subimos al auto y nos fuimos en total y completo silencio. Arranco no se ni para donde estaba yendo, y como a las 20 cuadras no aguanto y me largo a llorar desconsolada, como si me hubiera pasado a mi. Ella me calmaba a mi jajaja nada que ver, nunca entendí mi angustia, yo nunca lloro, estábamos en shock. Comienzan las llamadas telefónicas de él sin parar, no lo atiende y lo bloquea de todos lados. Me empieza a llamar a mi, lo atiendo a los gritos me pide hablar con ella. Le digo que no la moleste nunca más porque lo iba a escrachar y denunciar. Temió, obvio por su estatus social y porque sabía que mi lado feminista lo iba a hacer. Me cortó.
Fuimos a lo de su hermana, mi amiga de toda la vida, ahí pasamos unos minutos largos charlando de la situación y Emilia nos confirma todo lo que sospechamos siempre, el vago le pegaba y la psicopateaba.
Le dimos un Clonazepam y nos fuimos a mimir. A los meses vendió el Rolex a unos buenos dólares.
No hay remate..
O si..
Si no hubiera agarrado el semáforo de calle Rivadavia y Tucumán probablemente no lo enganchamos, el auto no lo hubiéramos cruzado, probablemente ella hubiera seguido en esa relación mucho tiempo más con él.
El resultado de un hecho depende de distintas variables no, hasta impredecibles? ¿Hay un destino previsto en todas las acciones que hacemos a diario? Como agarrar o no un semáforo, como comprar una máquina de café de cápsulas o una tipo italiana.
Cuando tuvimos nuestro segundo hijo con mi pareja, sin dudarlo, compramos una cama más grande, así podíamos dormir todos juntos, un poco más cómodos.También tenemos una gatita que duerme en nuestros pies y todas las noches me despierta. Quiere que abra la ventana para salir.Pero anoche cuando abrí la ventana me miró, me mordió la pierna y se fue de un salto. Cerré la ventana y regresé a la pieza, todos estaban durmiendo, ¡incluso mi gata!. Vuelvo a la cocina y veo que la ventana está cerrada, pero el ambiente cambió, no hay paredes y el piso es infinito hasta la oscuridad.Cuando era chiquito, algunas noches tenía sueños en los que sabía que estaba en una pesadilla, pero en el punto de mayor tensión y miedo, me despertaba.Esta vez es diferente, sé que estoy soñando, pero no es una pesadilla, no hay peligro. Estoy bien, con mi familia durmiendo en la habitación.Salgo al patio, quiero aprovechar que estoy consciente en mi sueño y trato de volar. No puedo.Voy a la habitación, la cama es la misma pero la pieza es más amplia y solo está mi mujer acostada.Camino por la galería, la casa esta cambiando, las paredes se ven desenfocadas como si los colores tuviesen un leve movimiento.Abro la puerta de la pieza de mi hija, está guardando una notebook en su mochila y sale apurada.No me ve.Voy a la habitación de mi hijo, está sentado en su escritorio leyendo, le pregunto qué lee. No me escucha.Oigo ruidos de platos y vasos, me acerco a la cocina y está mi pareja poniendo la mesa, mi hija deja un bolso de gimnasia.Por la ventana del frente, veo un auto estacionado, salgo, se baja mi hijo y una chica con un bebe en brazos. Los sigo.Preguntan por mí, mi mujer hace una mueca y sigue tejiendo. — sigue en la oficina — responde mi hija junto a su pareja cocinando. Sus dos hijos juegan en la galería.Salgo al patio, hay una mesa larga y está toda mi familia disfrutando el sol, el aire.Mi hijo remueve las brasas en la parrilla, mi nieto lleva una bandeja con asado.Mi gatita me roza la pierna y me mira.La sigo.Todo sigue viéndose nítido pero como si estuviera pintado con acuarelas.En la galería hay un espejo, me miro, veo arrugas y canas, me veo viejo, cerca de la muerte, el ambiente se pone oscuro, me quiero despertar como cuando era chiquito y tenía miedo.No puedo.No puedo dejar de mirarme al espejo, no me puedo mover.No me puedo despertar.
Por Chaco
No le creas a un poeta es solo un loco casi pájaro que no puede detener su sueño. Por Cande Rivero