No sabemos como llegaste aquí, ni lo que estas buscando, pero esto es con lo que te vas a encontrar

martes, 27 de abril de 2010

Admiración.

Lámpara.


-La luz amarilla del vapor de mercurio halogenado atraviesa la horqueta del árbol que se abre al cielo y se sumerge en esa mujer distraida como las monedas en la fuente de la libertad, si mas remedio que esperar mi deseo.


Accidente de transito.


-Tan fuerte como la mirada de esa chica del colectivo larga distancia a tan pocos metros de reaccionar con el cuerpo salpicado de ilusión por unas cuantas cuadras que repentinamente desembocan en un sueño incómodo del verano en el hospital policlínico de São Paulo.


J.C.C.

viernes, 16 de abril de 2010

Mi sueño no aparece nunca en las cartas natales.

Por Flora la exploradora.

De mirarte y verte estube llena... mas no de oportunidades de encontrarme adentro de tus pupilas; como que eso que dicen no es para mi, yo estoy ahi ,casualmente.

A veces me pregunto como fue que llegamos aca, yo por un lado, vos por otro, como dos lineas paraleleas que momentaneamente advirtieron que corren en un mismo sentido, infinitos puntos y rectas nos cruzan, mas todo lo que pase nunca nos une ni nos acerca.

Yo te veo tan a mi alcance a veces, todo ese ruido y esa gente no me importa, aunque estemos como corriendo a mil por segundo me evado de todo en vos-maldito punto focal de mi vida-, me conformo con lo que me surge adentro: los mil colores del cerebro, los gustos que gusto cuando te recorro, las imagenes que son referencia en nuestra historia, la historia que escribiria si supiera contar la verdad, mil musiquitas que suenan cuando camino colgada de las nubes que -aunque no te tengan- huelen a un romance que en realidad tengo conmigo misma, todo eso que me dispara la idea de tu persona.

Un dia dije que los finales inconclusos son los mas acertados. Despues de "vivieron felices" vienen las rutinas, el trabajo que te cansa, el alquiler que pagar, el otro chico que te gusta, y asi, la puta rutina, las estupideces que separan, el aburrimientos y otras yerbas... por eso, cuanto mas cerca se esta de estar cerca mas nos aproximamos al fracaso absurdo, como que la cenicienta en realidad tiene problemas de constipacion y le duele la cabeza cada ves que va a tener relaciones y el principe vive pendiente de su madre de sesenta años y no se acuerda nunca de secar el baño despues de bañarse...

Pero que se yo en realidad, pensaba que era enfermo admirar el dolor, que el amor no correspondido era hermoso solo en cuentos de Dolina. Pero igual sigo enamorandome de la niebla y me desespero por tener la certeza de que no sos mio, sigo amandote porque se que no te tengo y me sigo sometiendo al ensayo error, pero no con vos, con vos tengo miedo de ensayar...


Conforme, entonces de algún modo, el espectador de un mirar lejano al que no pertenece por mas de que este ahi en cuerpo y alma.

jueves, 8 de abril de 2010

Desidia

Aqui todos mirando de frente al futuro
Sin palpitar que los pies se arrastran por el polvo esteril del pasado
Ensuciando nuestra voluntad incultivable de salir corriendo.

J.C.C.

martes, 30 de marzo de 2010

sexo

Nos fuimos hablando uno del otro
las cosas las personas los acontecimientos
las Mascaras.
Una sucesion de comentarios inalados por la curiosidad
En cuanto caminábamos
nos fuimos curvando al tiempo
que pronto há de tornarnos horizontales
como un signo de exclamación tirado en la tierra
(de las sorpresas que ya no podremos tener).


lunes, 8 de marzo de 2010

Ahora

Por Tak Mucam.

Estoy totalmente detenido en el tiempo; en una habitación que la vida preparo para mí en un acuerdo con el destino.
Mientras que trato de ver entre las penumbras suaves de un velador; afuera son las 4 de la tarde, pero yo cierro todo, quiero que acá no existan las horas.
Pongo música volumen moderado.. y me siento en el sillón a maravillarme con el caos de mi vida y el desorden que me rodea.
y me quedo así, sin hacer nada.
Acribillado en el anonimato, a diferencias de otros "escritores", no estoy tomándome un wisky, ni fumando un porro, solamente acabo de disfrutar un vaso de gaseosa y un alfajor de mis preferidos y sigo así, sin mover mas que lo dedos para escribir.
Lo que están leyendo no es mas que el presente que hora ya es el pasado de un ingenuo que mientras se escarba los dientes con la lengua, Espera que su ilusión cobre vida y le toque la puerta.

Mientras, acá, son las 16:30.....

sábado, 6 de marzo de 2010

~T~R~I~P~A~S~

Por  Chuck Palahniuk, un amigo del jardín.

Tomen aire.
Tomen tanto aire como puedan. Esta historia debería durar el tiempo que logren retener el aliento, y después un poco más. Así que escuchen tan rápido como les sea posible.
Cuando tenía trece años, un amigo mío escuchó hablar del “pegging”. Esto es cuando a un tipo le meten un consolador por el culo. Si se estimula la próstata lo suficientemente fuerte, el rumor dice que se logran explosivos orgasmos sin manos. A esa edad, este amigo es un pequeño maníaco sexual. Siempre está buscando una manera mejor de masturbarse. Se va a comprar una zanahoria y un poco de jalea para llevar a cabo una pequeña investigación personal. Después se imagina cómo se va a ver la situación en la caja del supermercado, la zanahoria solitaria y la jalea moviéndose sobre la cinta de goma. Todos los empleados en fila, observando. Todos viendo la gran noche que ha planeado.
Entonces mi amigo compra leche y huevos y azúcar y una zanahoria, todos los ingredientes para una tarta de zanahorias. Y vaselina.
Como si se fuera a casa a meterse una tarta de zanahorias por el culo.
En casa, talla la zanahoria hasta convertirla en una contundente herramienta. La unta con grasa y se la mete en el culo. Entonces, nada. Ningún orgasmo. Nada pasa, salvo que duele.
Entonces la madre del chico grita que es hora de la cena. Le dice que baje inmediatamente.
El se saca la zanahoria y entierra esa cosa resbaladiza y mugrienta entre la ropa sucia debajo de su cama.
Después de la cena va a buscar la zanahoria, pero ya no está allí. Mientras cenaba, su madre juntó toda la ropa sucia para lavarla. De ninguna manera podía encontrar la zanahoria, cuidadosamente tallada con un cuchillo de su cocina, todavía brillante de lubricante y apestosa.
Mi amigo espera meses bajo una nube oscura, esperando que sus padres lo confronten. Y nunca lo hacen. Nunca. Incluso ahora, que ha crecido, esa zanahoria invisible cuelga sobre cada cena de Navidad, cada fiesta de cumpleaños. Cada búsqueda de huevos de Pascua con sus hijos, los nietos de sus padres, esa zanahoria fantasma se cierne sobre ellos. Ese algo demasiado espantoso para ser nombrado.
Los franceses tienen una frase: “ingenio de escalera”. En francés, esprit de l’escalier. Se refiere a ese momento en que uno encuentra la respuesta, pero es demasiado tarde. Digamos que usted está en una fiesta y alguien lo insulta. Bajo presión, con todos mirando, usted dice algo tonto. Pero cuando se va de la fiesta, cuando baja la escalera, entonces, la magia. A usted se le ocurre la frase perfecta que debería haber dicho. La perfecta réplica humillante. Ese es el espíritu de la escalera.
El problema es que los franceses no tienen una definición para las cosas estúpidas que uno realmente dice cuando está bajo presión. Esas cosas estúpidas y desesperadas que uno en verdad piensa o hace.
Algunas bajezas no tienen nombre. De algunas bajezas ni siquiera se puede hablar.
Mirando atrás, muchos psiquiatras expertos en jóvenes y psicopedagogos ahora dicen que el último pico en la ola de suicidios adolescentes era de chicos que trataban de asfixiarse mientras se masturbaban. Sus padres los encontraban, una toalla alrededor del cuello, atada al ropero de la habitación, el chico muerto. Esperma por todas partes. Por supuesto, los padres limpiaban todo. Le ponían pantalones al chico. Hacían que se viera… mejor. Intencional, al menos. Un típico triste suicidio adolescente.

~T~R~I~P~A~S~

Otro amigo mío, un chico de la escuela con su hermano mayor en la Marina, contaba que los tipos en Medio Oriente se masturban distinto a como lo hacemos nosotros. Su hermano estaba estacionado en un país de camellos donde los mercados públicos venden lo que podrían ser elegantes cortapapeles. Cada herramienta es una delgada vara de plata lustrada o latón, quizá tan larga como una mano, con una gran punta, a veces una gran bola de metal o el tipo de mango refinado que se puede encontrar en una espada. Este hermano en la Marina decía que los árabes se ponen al palo y después se insertan esta vara de metal dentro de todo el largo de su erección. Y se masturban con la vara adentro, y eso hace que masturbarse sea mucho mejor. Más intenso.
Es el tipo de hermano mayor que viaja por el mundo y manda a casa dichos franceses, dichos rusos, útiles sugerencias para masturbarse. Después de esto, un día el hermano menor falta a la escuela. Esa noche llama para pedirme que le lleve los deberes de las próximas semanas. Porque está en el hospital.
Tiene que compartir la habitación con viejos que se atienden por sus tripas. Dice que todos tienen que compartir la misma televisión. Su única privacidad es una cortina. Sus padres no lo visitan. Por teléfono, dice que sus padres ahora mismo podrían matar al hermano mayor que está en la Marina.
También dice que el día anterior estaba un poco drogado. En casa, en su habitación, estaba tirado en la cama, con una vela encendida y hojeando revistas porno, preparado para masturbarse. Todo esto después de escuchar la historia del hermano en la Marina. Esa referencia útil acerca de cómo se masturban los árabes. El chico mira alrededor para encontrar algo que podría ayudarlo. Un bolígrafo es demasiado grande. Un lápiz, demasiado grande y duro. Pero cuando la punta de la vela gotea, se logra una delgada y suave arista de cera. La frota y la moldea entre las palmas de sus manos. Larga y suave y delgada.
Drogado y caliente, se la introduce dentro, más y más profundo en la uretra. Con un gran resto de cera todavía asomándose, se pone a trabajar.
Aun ahora, dice que los árabes son muy astutos. Que reinventaron por completo la masturbación. Acostado en la cama, la cosa se pone tan buena que el chico no puede controlar el camino de la cera. Está a punto de lograrlo cuando la cera ya no se asoma fuera de su erección.
La delgada vara de cera se ha quedado dentro. Por completo. Tan adentro que no puede sentir su presencia en la uretra.
Desde abajo, su madre grita que es hora de la cena. Dice que tiene que bajar de inmediato. El chico de la cera y el chico de la zanahoria son personas diferentes, pero tienen vidas muy parecidas.
Después de la cena, al chico le empiezan a doler las tripas. Es cera, así que se imagina que se derretirá adentro y la meará. Ahora le duele la espalda. Los riñones. No puede pararse derecho.
El chico está hablando por teléfono desde su cama de hospital, y de fondo se pueden escuchar campanadas y gente gritando. Programas de juegos en televisión.
Las radiografías muestran la verdad, algo largo y delgado, doblado dentro de su vejiga. Esta larga y delgada V dentro suyo está almacenando todos los minerales de su orina. Se está poniendo más grande y dura, cubierta con cristales de calcio, golpea y desgarra las suaves paredes de su vejiga, obturando la salida de su orina. Sus riñones están trabados. Lo poco que gotea de su pene está rojo de sangre.
El chico y sus padres, toda la familia mirando las radiografías con el médico y las enfermeras parados allí, la gran V de cera brillando para que todos la vean: tiene que decir la verdad. La forma en que se masturban los árabes. Lo que le escribió su hermano en la Marina. En el teléfono, ahora, se pone a llorar.
Pagaron la operación de vejiga con el dinero ahorrado para la universidad. Un error estúpido, y ahora jamás será abogado. Meterse cosas adentro. Meterse dentro de cosas. Una vela en la pija o la cabeza en una horca, sabíamos que serían problemas grandes.